Tensión generacional

El intendente de la Capital Gustavo Saadi y el ministro Fidel Sáenz traccionan las aspiraciones de una generación política que busca acrecentar su gravitación en el pos-corpaccismo.

Proyecciones y conjeturas por el inminente ingreso en el período definitorio de los compromisos sellados para el enroque entre Raúl Jalil y Lucía Corpacci en 2019  explican las turbulencias que agitan al oficialismo catamarqueño.

El pacto madre se celebró en torno a una secuencia sucesoria hipotética: Jalil sería reemplazado por el intendente de la Capital Gustavo Saadi en la Gobernación tras dos ejercicios. Corpacci abdicaba a favor de Jalil de un tercer mandato gubernamental que tenía en el buche, pero afianzaría su rol de garante del acuerdo con el pase al Senado nacional, que se concretó el año pasado.

El asunto es que Jalil y Corpacci ya cobraron, pero Saadi debe esperar hasta 2027 para completar su cuota con el ascenso a la Casa de Gobierno, sin chances de continuidad en la Intendencia, cargo en el que aspira a sucederlo el ministro de Vivienda Fidel “Pocho” Sáenz.

Lo que comienza a discutirse son las condiciones internas que deben reunirse para que la competitividad del Frente de Todos se sostenga en los cinco años que restan hasta la conclusión del ciclo programado y tales movimientos tengan posibilidades de cumplirse.

Saadi y Sáenz maniobran en sintonía para instigar una dinámica diferente en la gestión política del Frente de Todos porque Jalil tiene la chance de intentar un tercer mandato y Corpacci la del retorno, alternativas que frustrarían sus mutuas pretensiones.

No se trata solo de desconfianza hacia la palabra de los líderes. Como todo en política, más cuando deben cubrirse lapsos de tiempo tan largos, los cálculos son excesivamente especulativos; las variables fuera de control, demasiadas.

Gustavo Saadi y Fidel Sáenz encarnan las ambiciones de una generación que busca extender su gravitación en el peronismo

Para la fecha en que debería producirse el traspaso de mando de Jalil a Saadi, el peronismo estaría cumpliendo 16 años en el poder. Los sectores que cifran expectativas en los proyectos de Saadi y Sáenz presionan por una reconfiguración del diseño interno que restrinja el efecto del desgaste temporal y se adapte a los cambios que experimenta el campo opositor, donde se desarrolla un proceso de recreación de liderazgos luego de la muerte de Eduardo Brizuela del Moral y la derrota del castillismo en las primarias del año pasado.

Los destinos de ambos dependen de que el oficialismo prevalezca, en una escena signada además por la incierta deriva del Frente de Todos a nivel nacional.

El intendente y el ministro encarnan las ambiciones de una generación que busca extender su protagonismo. Los dos están en condiciones de exhibir un rodaje intenso anterior a la irrupción de Corpacci en 2011, con jinetas ganadas en las peleas con el FCS. No provienen del corpaccismo, aunque se hayan potenciado bajo el ala de la senadora, y reclaman reaseguros adicionales para sus proyectos.

Ya hubo indicios de esta tensión el 24 de febrero, cuando Jalil y Corpacci le organizaron un acto al presidente Alberto Fernández frente a la sede del PJ con un pretexto insólito: conmemorar el primer triunfo electoral de Juan Domingo Perón, efeméride inexistente en el nutrido cronograma de rituales peronistas.

En esa oportunidad Saadi, que había quedado a cargo de la movilización, se ocupó de marcar presencia con pancartas promoviendo su figura y rechazó una propuesta de último momento para sumarse a la marquesina del palco. Prefirió retirarse ruidosamente rodeado por sus tropas y concejales referenciados en Sáenz.

La rebelión contra el ultracorpaccismo del “Grupo Desacato” en la Cámara de Diputados se orienta al mismo objetivo de visibilización. La mayoría de los legisladores insumisos se referencian en Saadi y Sáenz: Gustavo Aguirre, Stella Nieva, Cinthia Gambarella, Maximiliano Mascheroni, Adriana Díaz, María Argerich, Eduardo Andrada, Guillermo Marenco. Salvo la intransigente Díaz, todos tienen menos de 50 años.

Son vectores de poder emergentes bajo el paraguas de la alianza Jalil-Corpacci, en busca de acrecentar su gravitación en el esquema de toma de decisiones del pos-corpaccismo.

Ver también en El Estaño

https://elestanio.com.ar/rentree-desestabilizadora-de-lucia/

https://elestanio.com.ar/poscorpaccismo-nonato/

https://elestanio.com.ar/agujeros-en-el-paraguas-corpacci/

 






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